Esta raíz indoeuropea significaba "quemar". Evolucionó:
1) en germánico a *freus- pero restringiendo su significado:
"quemar por frío", es decir, "congelar"; el infinitivo
*freusan dio en inglés antiguo *freosan, posteriormente friese y después
freese, actualmente escrito freeze.
2) en itálico se mantuvo como *preus-, dando lugar a tres
palabras:
a) con vocalismo cero, *prus- y sufijo de femenino *-nā, el
sustantivo *prusnā > prūna "brasa" (literalmente, "la que
quema").
b) con vocalismo cero *prus- y sufijo de femenino *-wā , el
sustantivo *pruswā > *prūwā
"escarcha" (antiguo indio prusvā "escarcha"), del que
posteriormente derivó un adjetivo *prūwīnus, -ā, -om "de escarcha",
cuya forma femenina *prūwīnā "(agua) de escarcha" dio en latín
clásico el sustantivo pruīna "escarcha".
c) con vocalismo pleno *preus-, el verbo *preus-īse
"quemar" > prūrīre "escocer", "picar" y el
sustantivo prūrītus "escozor", "picor",
"comezón", "prurito".
